Desde su creación en octubre del 2010 la Universidad Nacional
de José C. Paz (UNPAZ) definió a la inclusión socioeducativa como un pilar
fundamental de su proyecto académico. La gestión que comenzó sus tareas en abril
pasado en reemplazo de la desastrosa y corrupta administración anterior,
sostiene el mismo discurso inclusivo. Desde ADIUNPAZ creemos que la inclusión
constituye un desafío que debe enfrentarse creativamente sumando las voces
y propuestas de toda la comunidad
académica. Con esta idea surgimos como gremio, publicando la carta abierta “Acerca
de la Inclusión”, en noviembre del 2013. En este documento sosteníamos que
la inclusión requiere necesariamente condiciones dignas de trabajo y un marco
de estabilidad para el desarrollo de la tarea docente. Hoy día, una gran parte
de los profesores que venía bregando por condiciones dignas de trabajo, por
estabilidad y respeto, ha sido desafectada de sus puestos de trabajo. Prácticamente
la totalidad de los docentes de las materias
Sociología e Historia del ex CAMU han sido reemplazados por nuevos trabajadores
docentes que nunca han participado de la UNPAZ. La decisión del reemplazo de la planta
docente del curso de ingreso no se explica por requerimientos académicos.
¿Acaso una doctora en Sociología o un licenciado en historia no cumplen con los
requisitos académicos para dictar clases en la materia "universidad, Estado
y problemáticas sociales", asignatura que fusiona historia y sociología en
un curso de ingreso?
En un contexto marcado por el esfuerzo del gobierno
nacional respecto al sostenimiento de las fuentes de trabajo (en estos días se
anunció el nuevo Programa Proemplear), la UNPAZ, a contrapelo, decide despedir a una parte de sus trabajadores docentes.
La preocupación por las decisiones de la gestión
actual exceden el Curso de Ingreso a la Trayectoria
Universitaria. La comisión de Pares conformada
para evaluar los antecedentes académicos de los docentes de la Universidad y
reorganizar los equipos de trabajos, actuó entre el 15 y el 18 de julio. Evaluó
los antecedentes de un gran porcentaje del plantel docentes y realizó recomendaciones al rector. El 25 de
julio la Dirección
de Personal informó a algunos de los profesores evaluados el cargo en el que
habían sido recomendados por el Comité. Pero una gran cantidad de docentes
cuyos antecedentes alcanzan y, en varios casos, sobrepasan los criterios
mínimos que requieren los cargos en los que se desempeñan (definidos por la Disposición SA N°
01/14) no ha sido notificada de su continuidad laboral. Nuevamente, los
criterios académicos no son los utilizados en la selección de personal
realizada.
Una
gran parte de los docentes despedidos y "no notificados" forma parte
de ADIUNPAZ, lo cual nos lleva a preguntarnos si el criterio para desafectar a
los trabajadores docentes es simplemente el hecho de haberse animado a defender
sus derechos. ¿La pluralidad de ideas y el respeto por la diferencia no
deberían ser pilares de toda política educativa?
Los
docentes que creamos ADIUNPAZ lo hicimos con la convicción de que una educación
pública de calidad no puede construirse sobre la precarización y el despido.
Creemos en este proyecto de inclusión y democratización de la educación
superior y lo venimos sosteniendo con nuestro trabajo en las peores condiciones
desde el inicio. Sin embargo, lo dijimos siempre, sin estabilidad laboral no
hay proyecto académico posible.
La
universidad que pregona la inclusión no puede despedir a sus docentes por
formar parte de una organización que va detrás de los derechos más elementales
de los trabajadores: contratos de trabajo, estabilidad laboral y salarios
dignos.
¡REINCORPORACIÓN
DE LOS DOCENTES DESPEDIDOS!
¡BASTA
DE DESPIDOS EN LA UNPAZ!